¿Has oído hablar sobre la “doble limpieza” o “double cleansing”? Es un método de limpieza facial muy popular en Asia, especialmente en países como Corea y Japón. En este artículo conocerás la importancia de incluir en tu rutina de cuidado facial este método que consta de 2 pasos muy sencillos. Para ver una demostración, puedes ver nuestro video de youtube.

¿En qué consiste la doble limpieza facial coreana?

Básicamente, consiste en que utilices 2 tipos de limpiadores a la hora de desmaquillarte o limpiar tu rostro. Para remover el maquillaje se usa un limpiador de base oleosa (aceites, bálsamos, agua micelar oleosa, etc), seguido del limpiador de base acuosa (jabones, espumas, gel, etc) que limpiará profundamente la piel removiendo las impurezas que quedaron.

Entiendo, pero… ¿por qué es importante la doble limpieza facial?

La mayoría de los cosméticos que usamos son a base de aceites, así que ten en cuenta que el aceite remueve el aceite. Es por eso que, mientras el limpiador de base oleosa remueve el maquillaje y el exceso de sebo de la superficie de la piel, el limpiador de base acuosa es más efectivo a la hora de remover las impurezas incrustadas en los poros de la piel.

De esta manera tu piel estará 100% limpia, saludable y menos propensa a sufrir de acné ya que los poros de la piel no estarán obstruidos.

Paso 1: Inicia con el limpiador de base oleosa

Recuerda que pueden ser aceites, bálsamos, agua micelar, mantecas, etc

Usando tu limpiador favorito, coloca una cantidad adecuada sobre las palmas de tus manos secas y aplícalo suavemente en tu rostro realizando masajes circulares. El tiempo de masaje dependerá de la cantidad de maquillaje que lleves puesto, pero aún así, tómate unos minutos para dar suaves masajes a tu rostro y favorecer la circulación de la sangre. ¡Se siente muy bien!

Luego, enjuaga tu rostro con agua tibia y sécalo con ayuda de una toalla/paño dando suaves y delicados toques.

Paso 2: Finaliza con el limpiador de base acuosa

Recuerda que pueden ser jabones, espumas, gel facial, etc

Para terminar, vuelve a limpiar tu rostro con tu limpiador acuoso favorito dando suaves masajes y enjuagando con agua tibia o fría. Seca nuevamente tu rostro con ayuda de una toalla/paño dando suaves y delicados toques.

No olvides aplicar un tónico facial suave y continuar con tu rutina facial de día o de noche.


Son 2 pasos muy sencillos, pero es cierto que esta rutina de limpieza tomará un poco más de tiempo de lo habitual. Aun así, intenta invertir esos minutos adicionales pues sentirás tu piel más saludable y hermosa.

Las mujeres asiáticas son admiradas por mantener su piel radiante y tersa; y si bien para ello influyen varios factores (genética, alimentación, protección solar, etc), muchas coinciden en que la limpieza es fundamental en su rutina de belleza.

Para finalizar…recuerda que una toallita desmaquillante ¡no es suficiente!